viernes 22 de octubre de 2010

NIÑEZ DESHILACHADA



Hijo de la calle y hermano del olvido

tienes los ojos color caramelo

y la infancia arrugada dentro del bolsillo.

Te acuna el murmullo espeso de la gente

que te aplasta sin escuchar grito;

grito de esperanza mutilada,

de protección ausente, de niñez deshilachada.

Nunca lloras, sólo derramas rocíos

y tienes en el alma el peso de los siglos.

En tu cara de sueño y juguete postergado

tienes al sol pintado en barro.

Por las ventanas de los zapatos dados

espía tu vida el destino heredado.

Tu pantalón ríe por las rodillas

y la carcajada es de tu piel rosada.

Te eternizas en el umbral de la nada

arrinconado en cada esquina de la vida;

estirando tu ilusión a la limosna,

abriendo tus manos como dos aullidos;

recorriendo el hueco oscuro de nuestras almas

buscando amor orillo a orillo.

Y nosotros creídos dueños del hoy y mañana

día a día te crucificamos en la dádiva,

te clavamos con soles de cobre las manos,

te azotamos con indiferencia y harapos.

Echa a volar el país de pájaros de tu risa.

Rompe el cristal inocente de tus ojos

y rasga mi piel inútil, mi carne

para que sangre a borbotones mi impotencia

porque de rodillas ante ti, Cristo de mis calles

inclino mi cabeza y te ofrendo mi vergüenza.

Vilma Novick Freyre

1 comentarios:

  1. ...dulce
    tierna y
    encantadora
    naracción
    maria...


    ...traigo
    sangre
    de
    la
    tarde
    herida
    en
    la
    mano
    y
    una
    vela
    de
    mi
    corazón
    para
    invitarte
    y
    darte
    este
    alma
    que
    viene
    para
    compartir
    contigo
    tu
    bello
    blog
    con
    un
    ramillete
    de
    oro
    y
    claveles
    dentro...


    desde mis
    HORAS ROTAS
    Y AULA DE PAZ


    TE SIGO TU BLOG




    CON saludos de la luna al
    reflejarse en el mar de la
    poesía...


    AFECTUOSAMENTE


    ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE CUMBRES BORRASCOSAS, ENEMIGO A LAS PUERTAS, CACHORRO, FANTASMA DE LA OPERA, BLADE RUUNER Y CHOCOLATE.

    José
    Ramón...

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